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Mis recuerdos. "Esctasy"


Todo empezó sin que me diera cuenta, de un beso a un soplido, de un adiós a un ladrido.
La gran multitud se transformó en un solo cuerpo de luz de neón.
Y comienza la música, reventando las paredes del corazón. Sofocando las gargantas de cristal, atrapándonos como moscas.
Mi mente cambia a gas natural, de mi espalda brotan alas y mi vientre expulsa agua. Me inflo en la sensación, no me muevo, dejo de respirar y el placer llega.
Inicia mi caída, entre risas y silencios. Mas otros pétalos son desgranados.
Todos somos ahora un gran cuerpo que fornica, ente sudor y alcohol. Siento cabello, siento uñas, siento prendas, huelo sexos, huelo alientos, huelo vidrio, siento besos, siento dureza, siento formas suaves. Todo es este maldito momento, que se evapora llevándome, lo siento en mí y me sofoca.
Un zumbido en mi cerebro anuncia algo: La noche terminó y yo también.

Confesiones II


Tú te enojas,
gritas y salivas mi rostro.

Te enojas casi siempre en la cama,
cuando nos vemos en silencio
y nos conocemos.

Te enojas y me reclamas,
te callas,
y un trozo de crudeza se hunde en tu garganta.

Me insultas tontamente,
me tomas por neurótica e infiel.

Hoy por ejemplo, te enojaste en la regadera,
sólo porque no me dejé tallar la espalda,
-es que lo haces fuerte, no eres sensible-.
Y sólo me empujaste contra la pared del baño.

Te enojas desde hace poco
y no sé por qué,
no me dejas saberlo.

Pero yo te soporto
y te calmo con besos,
con caricias,
con risitas.

Mas ya no quiero,
ya no te quiero.

Sólo te digo T. que hoy no te enojarás,
hoy no tendrás a quien culpar de tus fracasos,
de tus estúpidos errores,
del miserable sueldo.
Hoy no me verás,
no estaré en la regadera,
en las reuniones,
en el trabajo,
en la cocina,
ni en tu cama.
Ya no estaré nunca más.

Confesiones I


Elige mentir.

Elige no salir, quedarse días en casa, en el sótano. Mover pies en cocina y baño.
Elige mucha televisión, tener una mano en el control y otra hundida en la bragueta.
Elige ver pornografía, ver como el falo entrevenado, sale y entra, embistiendo carne y jugo.
Elige disfrutar del dolor, venirse entre olor a tocino, mirando el rostro ensangrentado.
Elige no dormir, durante; horas, días.
Elige no recordar.

Elige recordar a tu madre escupiendote.
Elige sentir las noches de llanto y odio.
Elige escaparse, huir en cualquier camión.
Elige matar, mirar el débil semblante rojo.
Elige olvidar.
Elige creer que no morirá.
Elige oír la verdad, sentado entre delirio y razón.
Elige esperar y no saber qué esperar.
Elige mentir.

Elige pensar en salir.
Elige creer en renacer.
Elige llorar.
Elige morir loco.
Elige morir solo.