Te miro lejano.


Te miro lejano,
entre el inicio del espiral.
Como cuarzo labrado,
como cerro otoñal.

Volteo, sola me miro.
De entre la arenilla,
deslizo mi espalda,
llego a ti.

Estoy a tu derecha.
Te miro cercano,
de reojo.

Tú volteas y mis ojos cristalinos,
los robas.

Noticia 13:48.

12 horas. Despierto. Limpio mis ojos de sal seca. Recojo mi almohada del piso, mis sábanas tibias.

Corro al baño y orino. Enciendo el calentador, giro la llave y llueve. Mis plantas secas, mi cabello húmedo. Tallo mis brazos y espalda. Otra vez llueve en mí.

12:40. Seco cada poro, mis rizos los peino. Una huella de agua queda en el piso, el baño cálido vapor. Quito mi toalla y desnuda me miro.

Tomo mis prendas sucias y las respiro, las nuevas las rocío de brisas otoñales. Mi cabello a gotas marca mi pecho.

13 en punto. Abro mi ventana, tomo una manzana y la muerdo con fuerza. Me quedo viendo el trazo de un avión en el cielo. Entro a casa.

Corto pan, bebo, sorbo, mordida, trago, sorbo, masticar, asco. Estoy llena. Recojo todo y limpio.

13:40. Comienzo en mi recámara, alimento al pez. Levanto otra almohada, la sacudo. Las sábanas las extiendo, todo queda como anoche. Enciendo el radio.

13:48. La sábanas tibias ahora frías. En mí un doloroso estremecer.


Para ti, Carlos Monsiváis.

Muñeca rota


Todo se ha alejado de mí.
Se fue en la brisa infernal del amor.
La quise de mí, en mí.
Y como dos lobos nos matamos;
ella a besos y yo a golpes.

Miento si digo que la quise, la quiero.
La quiero y aun así no puedo quitar las briznas de estas manchas.
Su sangre mezclada con la esencia asesina se eleva al techo.
El humo y dos dagas, la llevan a mí.

Esta tarde quiero recordarla así,
bailarina descalza,
de besos rojos
y ojos acerina.

En mis brazos la tomo,
la arrullo
y muere.

Confesiones I


Elige mentir.

Elige no salir, quedarse días en casa, en el sótano. Mover pies en cocina y baño.
Elige mucha televisión, tener una mano en el control y otra hundida en la bragueta.
Elige ver pornografía, ver como el falo entrevenado, sale y entra, embistiendo carne y jugo.
Elige disfrutar del dolor, venirse entre olor a tocino, mirando el rostro ensangrentado.
Elige no dormir, durante; horas, días.
Elige no recordar.

Elige recordar a tu madre escupiendote.
Elige sentir las noches de llanto y odio.
Elige escaparse, huir en cualquier camión.
Elige matar, mirar el débil semblante rojo.
Elige olvidar.
Elige creer que no morirá.
Elige oír la verdad, sentado entre delirio y razón.
Elige esperar y no saber qué esperar.
Elige mentir.

Elige pensar en salir.
Elige creer en renacer.
Elige llorar.
Elige morir loco.
Elige morir solo.

Bombones de café

Sólo quiero recorte que esta mañana estuvimos juntos.
Quiero recordarte que entre el jardín no estábamos solos.
Quiero que tú recuerdes el saludo matinal.

Es entonces que salimos y compramos bombones sabor café.
Es cuando el viento con lluvia nos arrojó otra vez al interno jardín.

Quiero que recuerdes el último beso de bombón.
Y te hundas en el recuerdo de nuestro último sabor café.